Arrollado con crema y marrons glacé

  • Pionono de vainilla o chocolate 1
  • queso crema 200 g
  • miel 2 cdas
  • chocolate blanco o negro
  • marrons glacé
  • azúcar impalpable

Mezclar el queso crema con la miel.
Añadir chocolate rallado.
Untar el pionono con esta mezcla.
Cubrir con trocitos de marrons glacé.
Arrollar y ajustar bien.
Espolvorear el arrollado con azúcar impalpable.

Merengues y frutillas

  • Merengues 8 tapas
  • frutillas 500 g
  • helado de frutilla a la crema 1/2 kg
  • azúcar impalpable

Disponer sobre las tapas de merengue una porción de helado.
Decorar con las frutillas limpias y enteras.
Espolvorear con azúcar impalpable y servir.

Melón sorpresa

  • Melón 1
  • pasas de uva sin semillas
  • ron
  • maníes o nueces
  • azúcar morena
  • azúcar impalpable

Cortar el melón en rodajas.
Extraer a cada porción pulpa en forma de bolitas, con ayuda de una cucharita, 4 o 5.
Rellenar los huecos presionando bien y tapar con las bolitas extraídas.
Servir bien frío.
Espolvorear sobre la superficie azúcar impalpable en el momento de llevarlo a la mesa.
Relleno: macerar durante toda la noche pasas de uva sin semillas en ron.
Mezclarlas con maníes o nueces picadas.
Sumar azúcar morena y un poco del ron de maceración.
Formar una pasta y utilizar.

Pasta de almendras con fondant

  • Mazapán 250 g
  • fondant 100 g
  • azúcar impalpable c/n

Mezclar el mazapán con el fondant o bien con una clara de huevo y una cucharada de glucosa.
Añadir azúcar impalpable cernida hasta formar una masa que no se pegue en las manos.
Cubrir esta pasta con un papel humedecido o un paño para que no se seque.

Para forrar la torta untar ligeramente la superficie con mermelada o dulce de leche.
Espolvorearla con azúcar impalpable y dejar orear unos 20´.
Estirar la pasta de almendras, con palote sobre la mesada espolvoreada con azúcar glass, hasta alcanzar un centímetro de espesor.
Cortar un círculo de 1 cm de diámetro mayor que la torta.
Envolver la masa con el palote y cubrir con su ayuda la parte superior del pastel.
Estirar otro trozo de pasta de almendras en forma rectangular, de la altura y largo del borde de la torta.
Apoyar la pasta sobre un costado del pastel y hacerlo girar sobre la misma para cubrirlo.
Alisar los bordes con ayuda de una botella para dar una terminación prolija.