Dulce de leche casero

  • Leche 1 litro
  • azúcar 250 g
  • esencia de vainilla
  • bicarbonato de sodio 1 cdita
  • manteca 1 cda (opcional)

Calentar un poco la leche.
Cuando esté tibia mezclarla con el azúcar y unas gotas de vainilla.
Hervir, retirar del fuego y sumar el bicarbonato.
Mezclar bien y llevar nuevamente al fuego.
Cocinar a temperatura mínima hasta que la preparación se reduzca y espese.
Lleva un par de horas o más, remover de tanto en tanto con cuchara de madera.
Comprobar la consistencia colocando un poquito en un plato separándolo con un palillo, si la mezcla no se une está listo.
Retirar del fuego, añadir la manteca para darle brillo y mezclar para unir bien.
Dejar enfriar, envasar y reservar en la heladera.
Nota: se puede colocar en el fondo de la cacerola unas bolitas de vidrio o un plato para que el dulce no se pegue al fondo durante la cocción.




Ñoquis de leche

  • Leche 1 taza
  • manteca 25 g
  • sal
  • pimienta
  • nuez moscada
  • harina leudante 1 taza
  • queso rallado 2 cdas
  • queso fundido 200 g
  • crema de leche 200cc
  • hierbas frescas a gusto

Hervir la leche con la manteca y los condimentos.
Mezclar la harina con el queso rallado.
Agregar la leche y mezclar bien hasta lograr una preparación homogénea.
Tomar la masa, formar bastoncitos, cortar y dar forma de ñoquis.
Cocinar en abundante agua hirviendo con sal.
Retirar cuando suban a la superficie y escurrir bien.
Bañarlos con la salsa de queso.
Salsa de queso: mezclar la crema y el queso fundido cortado en trocitos.
Llevar al fuego y mezclar hasta que el queso se derrita.
Perfumar con las hierbas picadas y servir.

Ñoquis de leche

  • Harina 500 g
  • leche 500 cc
  • manteca 50 g
  • sal 2 cditas
  • pimienta
  • nuez moscada
  • yemas 2

Hervir la leche con la manteca y la sal.
Retirar del fuego y agregar de golpe la harina.
Mezclar bien con cuchara de madera para conseguir una masa tipo bomba.
Condimentar con pimienta y nuez moscada a gusto.
Dejar entibiar y agregar las yemas; mezclar hasta integrar completamente.
Dejar enfriar la preparación.
Espolvorear la mesada con harina y cortar la masa en trocitos.
Formar los ñoquis y cocinar en agua hirviendo con sal y un chorrito de aceite.
Retirar cuando vayan subiendo a la superficie y escurrir bien.
Servir con salsa a gusto.